Un proyecto que pone el bienestar emocional en el centro
El bienestar emocional es una parte fundamental de la salud. Afecta a la forma en que entendemos lo que sentimos y a cómo respondemos a lo que ocurre a nuestro alrededor. Esto es aún más importante cuando una persona vive en una situación de vulnerabilidad o dependencia.
Con esta idea nace “Conexión y Sentido”, un proyecto del Hospital de Santiago de Zafra dirigido a mujeres con discapacidad. El programa cuenta con la colaboración de PsiqueSana y está financiado por la Diputación de Badajoz.

Su objetivo es sencillo y ambicioso a la vez: crear un espacio seguro donde aprender a reconocer, expresar y regular las emociones. Todo desde un enfoque cercano, humano y respetuoso.
Un grupo de mujeres que abre camino
El programa trabaja con un grupo inicial de diez usuarias del Hospital. El equipo profesional del centro seleccionó a estas mujeres por sus necesidades emocionales y por su motivación para participar.
Según Susana Cortés, trabajadora social del Hospital, “ellas son el primer paso para abrir una línea de trabajo que queremos ampliar el próximo año”.
La intención es clara: que este proyecto llegue a más residentes y que el bienestar emocional sea una parte estable de la intervención en el centro.
Actividades prácticas para entender las emociones
El proyecto cuenta con la participación de Miriam Carretero, psicóloga de PsiqueSana. Su forma de trabajar combina acompañamiento emocional, actividades sensoriales y técnicas de regulación muy accesibles.
A diferencia de una terapia basada solo en la palabra, este programa utiliza dinámicas que ayudan a sentir y comprender la emoción desde el cuerpo.
Algunas de las herramientas son:
🟩 Cajas de arena
Permiten expresar emociones a través de figuras y escenas simbólicas.
Son útiles cuando cuesta explicar lo que pasa por dentro.
🟩 Gafas de colores
Cada color genera sensaciones diferentes. Esto ayuda a identificar cómo cambia la emoción según el estímulo.
🟩 Mindfulness y respiración
Se trabaja la atención al presente, la calma y la capacidad de responder sin reaccionar de forma impulsiva.
Miriam explica: “Ellas conectan muy bien con lo que sienten. A veces se ven desbordadas, pero tienen una gran capacidad emocional. Nuestro trabajo es ayudarles a regular y a encontrar herramientas sencillas para su día a día”.
Las mujeres participan en dos sesiones individuales al mes y en una sesión grupal, donde comparten experiencias y aprendizajes. Estas sesiones se complementan con el trabajo habitual de nuestra terapia psicológica individual
Acompañar cuando la vida cambia
Vivir en una residencia implica afrontar muchos cambios. Algunas mujeres llegan desde lejos, otras dejan atrás hogares, rutinas o personas importantes. Todo esto impacta de forma directa en su bienestar emocional.
Por eso, el proyecto también incluye una coordinación constante entre PsiqueSana y el equipo del Hospital. Esta comunicación permite detectar situaciones complejas, acompañar mejor a las usuarias y apoyar también a las profesionales que están con ellas cada día.
Miriam lo resume así: “Estamos acompañando hogares, aunque no sean los elegidos. Pero cada mujer tiene derecho a un espacio donde sentirse vista y escuchada”.
Mirando hacia el futuro
El proyecto actual termina el 31 de diciembre de 2025, pero tanto el Hospital como PsiqueSana quieren que continúe. Los resultados son visibles: las mujeres se sienten más tranquilas, expresan mejor lo que sienten y cuentan con más herramientas para afrontar su día a día.
Los equipos implicados coinciden. El bienestar emocional mejora la convivencia y fortalece la autonomía. Por eso, esta primera edición solo es el comienzo.
“Esto es un reto social. Todas y todos debemos participar para crear una sociedad más igualitaria”, señala Miriam.
Si necesitas apoyo
Si trabajas en una entidad social o en un centro residencial y deseas incorporar programas de bienestar emocional, puedes contactar con PsiqueSana.
Acompañar las emociones es cuidar la vida cotidiana, y cada pequeño paso marca una diferencia real.







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