En terapia psicológica, a veces la diferencia entre sentirse atrapado o sentir alivio está en cómo se nombra lo que nos ocurre. Una herramienta terapéutica profundamente transformadora es la externalización del problema.
¿En qué consiste? ¿Por qué puede ayudarte a sentirte mejor? ¿Y cómo se utiliza en consulta? En este artículo te lo contamos con un enfoque claro y práctico, como siempre hacemos en PsiqueSana.
¿Qué es externalizar en psicoterapia?
Externalizar significa separar el problema de la identidad de la persona. En lugar de pensar “yo soy ansioso” o “soy un desastre”, cambiamos el lenguaje a: “la ansiedad está presente en mi vida” o “hay una parte de mí que está en conflicto”.
Esta simple distinción permite al paciente observar el problema desde fuera, hablar de él con más claridad y buscar soluciones sin sentirse culpable o defectuoso.
¿Por qué es tan útil externalizar?
La externalización ofrece múltiples beneficios terapéuticos:
✅ Reduce la autoexigencia y la culpa: al no identificarte con el problema, puedes dejar de castigarte por sentirte mal.
✅ Da perspectiva: mirar el problema “desde fuera” permite analizarlo con más objetividad.
✅ Fomenta el autocuidado: si el problema es una carga externa, puedes trabajar para soltarlo o transformarlo.
✅ Activa la creatividad: muchas personas encuentran nuevas formas de afrontamiento al imaginar el problema como una figura o entidad externa.
¿Cómo se trabaja la externalización en consulta?
En PsiqueSana, utilizamos esta herramienta de forma adaptada a cada persona. Puede aplicarse en distintos formatos:
- Terapia individual: ayudamos a la persona a nombrar el problema con una metáfora (“la nube de la ansiedad”, “el monstruo de la culpa”) y hablarle directamente.
- Terapia de pareja o familiar: externalizar el conflicto ayuda a que todos vean que no se trata de una lucha entre personas, sino de una dificultad que se ha colado entre ellas.
- Juegos terapéuticos con niños y adultos: usamos figuras (como los Playmobils) para representar el problema y crear una narrativa de cambio.
Un ejemplo sencillo: el caso de Ana
Ana llegó a terapia diciendo “soy una inútil, no puedo con nada”. Al trabajar con externalización, empezamos a llamar a esa voz crítica interna “la sombra”. Poco a poco, Ana fue identificando cuándo hablaba ella y cuándo hablaba “la sombra”. Aprendió a responderle con compasión y firmeza. En palabras de Ana: “Al dejar de luchar conmigo misma, pude empezar a cuidarme.”
Externalizar no es ignorar: es comprender
Separar el problema de la persona no significa quitarle importancia. Todo lo contrario: le damos el espacio necesario para comprenderlo y transformarlo. Es como poner el monstruo sobre la mesa, mirarlo de frente y decir: “Ahora sí sé cómo hablar contigo.”

En PsiqueSana… lo representamos con Playmobils
Sí, ¡como lo oyes! En nuestro centro nos encanta usar materiales visuales para facilitar este proceso. Las figuras de Playmobil nos ayudan a representar al problema, al yo adulto, al yo niño… y construir nuevas narrativas. Porque cuando puedes ver tu problema con otros ojos, empiezas a cambiar la historia.
¿Quieres probarlo?
Te invitamos a conocer esta herramienta en terapia. Puedes reservar una sesión o venir a uno de nuestros talleres vivenciales.










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